Thursday, August 1, 2013

EL CONOCIMIENTO CIENTÍFICO Y EL MÉTODO DIDÁCTICO.


El conocimiento científico y su relación con el método didáctico.
¿Cómo se construye el conocimiento científico?
La construcción del conocimiento de acuerdo con la corriente filosófica del empirismo afirma que: el sujeto cognoscente a través de sus órganos sensoriales recibe un conjunto de sensaciones que  se traducen a experiencias al estar en contacto con diversas situaciones o entornos. Por lo tanto, el desarrollo del conocimiento implica una experiencia la cual se guarda en el interior del cerebro del sujeto (memoria) como una representación mental.
Por otro lado, se tiene también el enfoque de la corriente filosófica racionalista la cual menciona que, el desarrollo del conocimiento es producto de la razón, es decir, el sujeto cognoscente construye y genera pensamientos que se convierten en ideas simples y compuestas, las cuales permiten al sujeto cognoscente ponerse en contacto con los objetos y personas en su medio ambiente. y es así como, de acuerdo con lo anterior, se puede mencionar que el desarrollo intelectual del estudiantes está sujeto a las experiencias personales y al uso de la razón (inducción, deducción y analogía)  que el propio sujeto utiliza al ponerse en contacto con los planes y programas de estudio en una institución educativa.
El positivismo es una corriente filosófica que desde 1840 ha influido de manera importante en la construcción del conocimiento y en la elaboración y selección de los contenidos académicos que se integran en los planes y programas de estudio, sus representantes como Francis Bacón (1561-1626) y los empiristas ingleses (John Locke  y David Hume) establecieron que la base o fundamento del conocimiento es la experiencia, por lo que August Comte en 1840, introdujo el término “positivista”, término que estuvo muy de moda en México por Gabino Barreda del año de 1850 a 1920 (época de Juárez y Porfirio Díaz)
Comte (1850) intentaba enfatizar cualquier pretensión metafísica o teológica en cuanto a que ningún tipo de experiencia aprendida por vía no sensorial pudiera servir de base a un conocimiento válido.
Fue este deseo de liberar al pensamiento científico de las certezas dogmáticas que la humanidad acarreaba desde los fenicios, egipcios y griegos, más de 4000 años en donde imperaban las fuerzas invisibles, y poco la razón humana en la resolución de problemas prácticos.
Recordemos, que el hombre desde la antigüedad, tuvo necesidad de observar de forma sistemática, los ciclos de los eventos naturales que se manifestaban en su alrededor.
Por ejemplo, se dio cuenta de que la lluvia y el agua eran factores muy importantes que permitían al hombre y a su grupo, obtener alimento como fuera posible.
El hombre primitivo se percató en un momento determinado, de que la naturaleza le proporcionaba una gran parte todo lo que se necesitaba para su alimentación y con ello lograba sostener su sobrevivencia. Advierte que esto es posible, pero desconoce las razones que imperan en los fenómenos naturales.
En un momento determinado, el hombre primitivo advierte, es decir, se da cuenta que los árboles y los animales existen independientemente de la voluntad del hombre.
¿Cómo se explicaba el hombre primitivo éstos fenómenos o hechos?
Reconozcamos, que el hombre primitivo no explicaba lo que veía o sentía, sólo lo experimentaba, sin intenciones de querer explicar los fenómenos, o lo que sucedía a su alrededor.
Por ejemplo, el hombre veía caer la lluvia, el oleaje del mar, el flujo de agua en los ríos, y en ningún momento trataba de procurar o preocuparse por dar explicaciones a estos fenómenos.
Como puede apreciarse en lo anterior, el hombre primitivo no era capaz de reconocer semejanzas o diferencias entre las partes de los fenómenos, sólo existían, ahí estaban, frente a él, dispuestos a ser usadas por el hombre.
El hombre observa lo que está a su alrededor, no intenta de golpe o en primera instancia, explicar lo que observa, sólo presencia lo que está ahí.
Los objetos y fenómenos se suceden, como presencias frente al hombre, sin pretensión alguna, más poco a poco el hombre va asociando ideas, características que va obteniendo de cierta explicación a lo que sucede en su entorno.
Comienza con la explicación de tipo mágica, o mitológica, pero no científica, porque la explicación científica no fue, ni ha sido, la primera forma que ha empleado el hombre para encontrar las causas y orígenes de los sucesos o fenómenos naturales.
Por ello es que la ciencia, tal como la conocemos hoy en día, no es la primera o única forma de explicación que ha dado el hombre para comprender los fenómenos que se suceden en su interior y en el exterior.
Entonces el hombre a lo largo de su historia, ha venido acumulando experiencias. Éstas no se dan de un día para otro, sino que requieren de periodo de tiempo, a veces, sumamente prolongados.
Mientras los fenómenos naturales se explicaron por fuerzas sobrenaturales, no había mayor problema, la explicación estada dada por causa de los dioses que actuaban como fuerzas invisibles sin que los hombres pudieran intervenir en sus destinos.
La ciencia a través de los instrumentos que utiliza, intenta dar sentido a los fenómenos que estudia, es una fuerza que la hace avanzar, la hizo nacer: el porqué, es decir, intenta encontrar las razones a través de leyes naturales del comportamiento de los fenómenos naturales. Por qué existe la vida, el aire, el agua, el fuego, los sismos, los maremotos, las tormentas, etc.
Junto con la magia, la mitología y la religión, la ciencia es una forma de explicar el porqué de las cosas, es decir, porqué suceden, cuándo suceden, y cómo suceden y para qué suceden y quién hace que sucedan.


La ventaja que tiene la ciencia sobre la religión, la magia y los mitos, es que mientras que estas explican las cosas de una manera determinada  y contundente, y sin razones que permitan la comprensión humana, la ciencia en lo contrario da suficientes argumentos provenientes de las observaciones sistemáticas y de datos empíricos recogidos de los fenómenos.
Actualmente estas prácticas sobre las explicaciones de los fenómenos naturales están vigentes en nuestra sociedad actual. Los problemas naturales y sociales se intentan aclarar a través de  explicaciones desde la religión, la magia, el mito y la ciencia.
Por ello, no hay que olvidar que la ciencia es una posibilidad de explicar lo que existe en la realidad, es una forma de responder a las interrogantes que el hombre se ha planteado a lo largo de la historia con respecto a los fenómenos naturales y sociales.
Y para ello, habrá que reconocer de igual manera desde la lógica de la ciencia, a una pregunta le suceden no una, sino varias respuestas.
En su caso, la religión, si es el caso de dar explicación sobre un fenómeno, tiene todo resuelto cómodamente: todo le atribuye a Dios, quien todo lo puede, o bien, todo es voluntad del Todopoderoso.
Por su parte, la ciencia es un constante preguntarse y responderse, es decir, esta siempre presenta la dialéctica, en el análisis y comprensión de los fenómenos naturales y sociales.
La magia, el mito y la religión también formulan y tienen respuestas. La diferencia está en la lógica, es decir, en las leyes que dirigen al pensamiento humano, y que se emplea, tanto para preguntar, como para responder a las preguntas construidas.
Y en esta lógica está la diferencia entre aceptar o rechazar un suceso o hecho que sucede en determinado lugar.


Por lo tanto, cabe hacerse la pregunta siguiente: ¿Qué nos permite la ciencia o investigación científica?
Nos permite acercarnos al conocimiento de la realidad, es decir, a una parcela  desde una aproximación sistemática de la misma.
Conocer significa averiguar, indagar, investigar, urgir, para el ejercicio de las facultades del pensamiento básico y superior, que posee el hombre, para poder cuestionar a la naturaleza sobre las cualidades, las relaciones de semejanzas y diferencias entre las cosas u objetos de conocimiento.
¿Cómo podemos acercarnos a los fenómenos que ocurren en nuestro entorno?
A través de la perspectiva científica, es decir, utilizando el método científico, ya que solo de esta manera, al  utilizar un método podemos lograr llegar a comprender un objeto de conocimiento.
El método, es el camino, es la vía que se orienta a la consecución de determinados objetivos o metas. Intenta buscar, sistemáticamente las soluciones a los problemas que suceden en la naturaleza.
Debemos de investigar que hay detrás de todo fenómeno. Y así, proponer alternativas de solución a los problemas sociales y personales.
En el caso de la educación, se cuenta con la investigación cualitativa (método inductivo) y cuantitativa (método deductivo), una utiliza el enfoque del positivismo lógico, el experimento y el análisis estadístico para encontrar la solución a los problemas. Por otro lado, está el estudio de casos, la investigación acción y la investigación participativa para desarrollar y diseñar proyectos educativos que permitan mejorar los problemas que se encuentran en la educación.
Como podemos apreciar, el pensamiento positivista ha influido también en los estudios de historia, teología, ética y educación. En su aplicación a las ciencias sociales, sin embargo, por lo común se admite que el positivismo implica dos postulados estrechamente relacionados.
El primero, es que los objetivos, los conceptos y los métodos de las ciencias naturales son aplicables a las indagaciones científico-sociales.
El segundo es la convicción de que el modelo de explicación utilizado en las ciencias naturales, proporcionan las normas lógicas en base a las cuales pueden valorarse las explicitaciones dadas por las ciencias sociales.
Por eso, muchas interpretaciones positivistas de la teoría educativa y la investigación educativa, propugnan estrategias de investigación en la lógica y la metodología de las ciencias naturales. Por ejemplo un autor menciona que:
La construcción de teorías educativas, en cuanto constituyen una actividad racional, está sometida a las mismas normas que las instancias paradigmáticas de teorización que encontramos en la ciencia. Y en cuanto no constituye una actividad racional, supone una pérdida de tiempo pretensiosa y desdeñable.
La ciencia, y sólo ella, proporciona una actitud científica neutral, porque sólo ellas, suministra métodos que garantizan un conocimiento no contaminado por preferencias subjetivas e inclinaciones ideológicas personales. Y puesto, que tales métodos son uniformemente aplicables tanto a los fenómenos naturales, como a los sociales, introduciendo en la educación conducirán a un cuerpo de teoría educativa que nos revele lo que sucede realmente en los contextos escolares, en vez de estipular lo que alguna otra persona cree que debería de suceder.

Por tanto, el desarrollo del conocimiento  supone un proceso de "elaboración" en el sentido que el alumno selecciona y organiza las informaciones que le llegan por diferentes medios, el profesor es solo un mediador entre la información y el alumno, ya que este permite guiar al alumno para que se apropie de los contenidos académicos pertinentes. El facilitador entre otros, estableciendo relaciones entre los mismos.


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